Después de tres meses estudiando inglés, puedo decir oficialmente que he aprobado el examen. La verdad es que para mí es un gran logro y le tengo que poner un “tick” en mi vision board, jajaja.
Me encanta tener unos objetivos claros y cumplirlos, porque la sensación de avance y progreso es inmensa a pesar de no ser consciente en el medio del trayecto.
Justo hoy he terminado de leer “Bartleby, the scrivener” en inglés (siento la necesidad de resaltarlo porque es de los pocos libros que leí en un idioma distinto al español). Me planteé intentar leer en el idioma original del autor, pero el alemán se me escapa y el ruso ya ni te cuento. El francés lo puedo entender un poco mejor en función del contexto. El caso es que podría hacer la reseña, pero “I would prefer not to”. Ahora mismo no me apetece y tampoco es un libro que me haya hecho reflexionar demasiado.
Me estoy planteando crearme un canal de YouTube para subir ensayos en audio, más que nada porque a veces me da pereza escribir si se trata de un tema amplio y denso. Puede que en el audio me enrolle un poco, pero no habría pausas ni edición, sería mi voz en off con un fondo negro. Le daré un par de vueltas a lo largo de la semana próxima y si al final me decido, enlazaré las entradas del blog con los vídeos y listo.
Tampoco es que haya más novedades. Mañana iré al gimnasio y haré ejercicios de fuerza, control y estabilidad (que ahora mismo me gusta más ese enfoque que la hipertrofia). El landmine se está convirtiendo en mi set-up favorito.
Poco más. Estoy un poco nerviosa por la mudanza y todavía queda mes y medio, pero también con ganas de un cambio de aires. Me dedicaré a redactar mi currículum y a organizar un menú semanal con alimentos reales. Tener conocimientos en nutrición me parece fundamental para obtener el máximo provecho de los nutrientes.
Después de poner un poco de orden en mi cerebro, me voy a tomar una infusión (rooibos en concreto).
Seguimos en contacto,
Anedra.