← back to journal
19 / 06 / 2026
Inspiración localizada.

Últimamente han sido unos días buenos, no tanto como para recordar, sino como sensación de evolución personal.

Cada día me siento más cómoda hablando en inglés, a pesar de que odio tener que estudiar un idioma para aprobar un examen. Lo que realmente me apasionaría sería exponerme por completo a él en un país extranjero, pero poco a poco.

Después de mil años (un mes) retomé el gimnasio, entrenando de forma más consciente y técnica, aunque hoy tengo una leve molestia en la lumbar. El dolor me lleva acompañando meses, así que no es algo nuevo para mí, aunque lo considere frustrante y limitante.

Llevo 52 carillas A4 de mi novela. Es mi refugio. Me encanta darles vida a mis creaciones y ojalá existieran para ser mis amigos. No es una obra maestra ni nada por el estilo, simplemente es algo escrito por alguien que echa de menos personas sensatas e interesantes en su día a día. El tema central podría resumirse en “dos personas que, mediante diálogo y comprensión, consiguen poco a poco recuperar la ilusión perdida por experiencias pasadas”. No voy a dar aquí mi opinión sobre el “amor”. Tal vez algún día en el blog.

Ayer redacté mi candidatura para acceder a un máster que lleva mi nombre escrito. Está lejos de casa, pero si me aceptan, presiento que será una experiencia muy enriquecedora.

Anteayer también tuve el placer de conocer y hablar con Ángel Carracedo, que además de ser una eminencia en genética, es una de las personas más humildes que me he encontrado. Una pena no acordarme de pedirle una foto. Supongo que es el precio a pagar cuando te lo estás pasando bien.

Dicho esto, me voy a tomar una infusión.

Seguimos en contacto,

Anedra.